Violencia continúa azotando a Guanajuato en 2020, Celaya entre las principales afectadas


Durante los últimos dos años, Guanajuato se ha convertido en la entidad más violenta del país. Sin embargo, durante el primer mes de 2020 la violencia se desató sin control a lo largo y ancho de dicho estado, principalmente en las ciudades que conforman el ‘Corredor Industrial’.

A falta de que se confirmen las cifras oficiales por parte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los datos periodísticos y los de la Fiscalía General del Estado revelaron que durante enero acontecieron 421 asesinatos en Guanajuato; principalmente en León (56), Irapuato (65) Salamanca (55) y Celaya (60).

En esta última localidad, el incremento de la violencia ha sido particularmente duro durante los primeros días del año. El fin de semana del 24 al 26 de enero fue particularmente sangriento, ya que ahí se cometieron 18 de los 60 homicidios –casi una tercera parte- que tiñeron de rojo a la entidad.

En particular, destaca la matanza de siete personas –incluido un menor de edad- que tuvo lugar en una taquería de Celaya el pasado 25 de enero. Los vecinos y los comensales se encontraban en la acera, junto al carrito de tacos que estaba a la altura del número 700 de la avenida Tresguerras, cuando un comando armado abrió fuego.

En el lugar aún se puede observar la sangre, a pesar de los esfuerzos de los vecinos por cubrirla con tierra; estos mismos también colocaron una veladora por cada una de las vidas que se perdieron aquel día. En el lugar también se encuentra un remolque con un juego mecánico, cuyo dueño –afortunadamente- no se encontraba en el lugar aquel día.

Las primeras versiones aseguraban que un grupo armado de sicarios apareció abriendo fuego en contra de algunos de los transeúntes que se encontraban en la calle. Sin embargo, esto fue desmentido por las autoridades policiales, que aseguran que el tiroteo fue producto de una persecución en contra de los criminales, encabezada por agentes de la Guardia Nacional.

Todos los fallecidos en dicho acontecimiento eran vecinos de la zona. Entre ellos se encontraba el panadero local, así como una familia joven. El padre, de 23 años, se desempeñaba como despachador en una gasolinera; había salido a cenar con su esposa de 25 años y su hijo de cuatro cuando comenzaron los disparos que terminaron con sus vidas.

En cuanto al dueño del juego mecánico, estaba fuera de la ciudad porque lo contrataron para llevar el ‘Dragón’ a una celebración en un rancho cercano. Sin embargo, su esposa y uno de sus hijos sí se encontraban ahí, debido a que este último se encontraba enfermo. Cuando empezó el tiroteo, ambos se escondieron debajo de la cama; y cuando las ráfagas cesaron, se refugiaron en la casa de una vecina hasta que el padre regresó.

El hombre relata que su negocio se ha visto afectado por la creciente violencia en la región. Antes era contratado en todas las ferias y celebraciones de los pueblos cercanos. Sin embargo, el año pasado fue víctima de un robo en Apaseo el Grande. La situación ha llegado al grado que la familia compra sus víveres antes de las cinco de la tarde, hora a la que se encierran para ya no salir.

Con información de Proceso.

Imagen: Javier Trueba en Twitter

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