Empleados denuncian abusos y nepotismo de consejera del Tribunal de Justicia de la CDMX


Uno de los mayores problemas que enfrenta actualmente el Poder Judicial es la corrupción y el abuso de autoridad. Durante su primer informe de labores, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldivar, hizo mención a los funcionarios que incurren en dichas faltas, señalando que deben ser expulsados de la impartición de justicia.

A nuestra redacción llegaron unas grabaciones de audio, en las que una consejera del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Aurora Gómez Aguilar, amenaza con despedir a dos de sus subordinados en un ataque que es el último eslabón en una cadena de abusos, nepotismo y corrupción.

En los audios –que no son de buena calidad- se escucha a la funcionaria exigir la renuncia de dos de sus colaboradores, asegurando que no ha actuado de la forma en la que lo hacen sus colegas y que debió haberse deshecho de ellos mucho antes. También los acusó de no hacer nada y de frenar su labor, diciéndole que todo está mal siempre.

Gómez también amedrenta a sus empleados, diciendo que, si ellos no entregan sus renuncias de manera ‘voluntaria’, ella tendrá bases jurídicas y legales para expulsarlos del sistema judicial. Sin embargo, esta no es la primera vez que la consejera es acusada de actuar de manera arbitraria en contra de sus subordinados.

De hecho, Gómez Aguilar tiene un largo historial que no solo incluye abusos de autoridad, sino que también ha sido señalada por incurrir en actos de nepotismo, favoreciendo el ingreso de sus familiares al sistema judicial de la capital del país.

De acuerdo con información publicada en mayo de este año, Aurora Gómez posibilitó la entrada de dos de sus hermanos –Ignacio y José Luis Gómez Aguilar- como jueces. Además, la esposa del primero –Sonia Islas Ramírez- se desempeña como secretaria técnica de la propia consejera. Por si fuera poco, la hija de ambos, Itzel Gómez Islas, fue colocada en el Instituto de Estudios Judiciales del TSJ.

Pero estos no son los únicos familiares que forman parte del sistema judicial capitalino, ya que un tercer hermano de la consejera, Gustavo Gómez Aguilar, ingresó como jefe de unidad del Tribunal. Este, a su vez, facilitó la entrada de su esposa, Guadalupe Bermúdez, como subdirectora del área de Atención a Adolescentes.

Otra sobrina de Aurora Gómez, Valeria Guadalupe Gómez, forma parte de una de las Unidades de Gestión Judicial del TSJ. Por si fuera poco, ella también propició la entrada de su esposo, Carlos Alfonso López, como actuario de una de dichas unidades.

Además de todos estos ejemplos de nepotismo y tráfico de influencias, la consejera Gómez Aguilar ha sido señalada por los constantes abusos y agresiones que comete en contra de sus subordinados. La funcionaria es conocida por el cobro de revisión de trabajos al interior del TSJ, así como de multas por conceptos como permisos, ausencias y guardias, a través de los cuales los ingresos y las prestaciones de los empleados se llegan a ver disminuidos hasta el 50 por ciento.

Otro caso que ha llamado la atención sobre la gestión de la consejera fue una agresión hacia uno de los jefes de Unidad de Gestión Judicial, a quien tomó del cuello para llevarlo por la fuerza a presentarse en una ponencia, a pesar de que su estado de salud no era el óptimo.

El mayor problema para los trabajadores del TSJ es que, tanto Aurora Gómez como sus familiares son intocables debido al control que ejercen al interior de la institución, al grado que varios empleados aseguran que solo presentarían testimonio en contra de ella si se les garantiza protección contra cualquier represalia que pudiera ser ejercida en su contra.

Con información de Liberal Metropolitano.

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