En Chiapas, venden gasolina a 15 pesos el litro


La caída en el precio de las gasolinas en Guatemala ha provocado el tráfico de combustible de ese país a comunidades de municipios fronterizos y el establecimiento de varios puntos de venta donde se comercializa el litro de la regular (equivalente a la Magna en México) a 15 pesos.

Desde finales de noviembre los mexicanos transitan los pasos clandestinos que hay entre la frontera con Guatemala para abastecerse de gasolina y diésel, que revenden en varios puntos de los municipios de Suchiate, Tuxtla Chico, Motozintla, Mazapa de Madero, Frontera Comalapa, Amatenango de la Frontera, La Trinitaria, Comitán, Las Margaritas, Amatenango del Valle, Teopisca, entre otros.

Con datos del Ministerio de Energía y Minas de Guatemala, con fecha del 4 de febrero, el precio de la gasolina en la modalidad de autoservicio, en el área metropolitana, el costo del galón de la gasolina Superior (Premium en México), es de 22.51 quetzales el galón; es decir 55.15 pesos, que divididos en 3.78 litros, tienen un costo de 14.59 pesos.

En el caso de la gasolina Regular (Magna en México), el galón llega a valer a 21.31 quetzales; unos 52.26 pesos, que divididos en 3.78 litros, tiene un costo de 13.82 por unidad.

En el caso del diésel, el precio del galón es de 50.74 quetzales; es decir 13.41 pesos por litro. En venta por la modalidad de “servicio completo”; es decir, donde el automovilista o motociclista es atendido por un despachador, hay un aumento de un quetzal, unos 2.40 pesos aproximadamente y la venta en los departamentos (provincias) el precio tiene un aumento de un quetzal.

Aun así, los mexicanos ingresan a territorio guatemalteco para comprar gasolina regular a un promedio de 14.50 el litro y diésel a 13.41 el litro, que comercializan a 16 pesos y 15 pesos, respectivamente.

En El Jocote, una familia que se dedica a la venta de gasolina dice que por cada litro ganan 1.50 pesos y se han dedicado al comercio del combustible desde noviembre pasado a la fecha. Así, por cada bidón de 200 litros que vendan, llegan a ganar unos 300 pesos y en promedio, esta familia integrada por la madre y sus hijos, vende unos 800 litros diariamente.

Los expendedores pidieron a la Policía Federal y la Guardia Nacional no hostigarlos porque no están vendiendo gasolina robada, sino combustible que proviene de Guatemala. “Sólo para ganarnos unos cuantos pesos, debido a la situación crítica que prevalece en esta zona de la frontera”, aseguran.

Con Información de: El Universal 

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